El doctor en Psicología, Javier Urra, tiene claro que “una cosa es el crecimiento fisiológico y otra el emocional” y que “con 13 años se puede tener un cuerpo de mujer y ser una niña”. Por ello, el primer defensor del Menor aplaude la propuesta de la ministra de Sanidad, Ana Mato, de aumentar la edad mínima de consentimiento sexual de 13 a 16 años.
La ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, Ana Mato, ha propuesto elevar de 13 a 16 años la edad mínima de consentimiento para mantener relaciones sexuales con adultos.
Entiende que la medida sería una herramienta para luchar “más
eficazmente” contra los abusos que se cometen contra los menores.
Y es que esas son las dos palabras clave: “abusos” y “menores”. En este sentido, el doctor en Psicología, Javier Urra, ha explicado a EL IMPARCIAL que “la ley no nace para el niño de 13, nace para el adulto, para que no abuse de ese niño de 13”.
Por este motivo, el primer defensor del Menor y psicólogo de la
Fiscalía aplaude la propuesta de la ministra y sólo espera que “todos
los partidos lleguen a un acuerdo decidiendo qué es lo mejor para los
menores”.
Además, no cree que nadie tenga que entrar a generalizar sobre la edad de contacto sexual en los niños: “Los habrá más precoces y menos precoces,
en eso no me voy a meter. Es como si los niños de 15 años mantienen
relaciones sexuales, eso cada uno verá”. Pero aclara que “una cosa es el crecimiento fisiológico y otra el emocional” y que “con 13 años se puede tener un cuerpo de mujer y ser una niña”.
Por eso, Javier Urra hace especial hincapié en que “el tema no es a
qué edad mantienen relaciones los niños, sino a qué edad se prohíbe que
se mantengan” porque “un señor de 30 o de 40 años sí sabe lo que la ley
le permite y lo que no. Y sabe que no puede tener relaciones consentidas
hoy con una niña o niño de 13 años”. “Ahora se trata -recalca- de que
elevemos esa edad a 16”. ¿Conoce un menor de 13 las consecuencias?
Porque a la pregunta de si un niño con 13 años conoce las consecuencias
de una relación sexual con adultos, Javier Urra es tajante: “No,
categóricamente no. Porque no sabe si le puede llevar a una enfermedad
de transmisión sexual, o si le puede llevar a un embarazo, porque muchas
veces actúa absolutamente ’flasheado’ por la facilidad de palabra del
adulto, por la forma de ser de esa persona, porque tenga coche… pero eso
no es amor”.
Por ello, apunta que “si un adulto quiere mucho a un niño, que espere a que crezca”
e insiste en que “un niño de 13 años no tiene capacidad para saber lo
que es, los desengaños que se puede llevar y los riesgos que corre”.
Igualmente, hay que preguntarse qué consecuencias puede tener en un
menor una relación sexual inadecuada. Para este experto puede pasar “que
las cosas no vayan bien, que ese menor quede muy marcado, que se
encuentre con sorpresas, que tenga unas prácticas que no sean las
apropiadas, pero sobre todo, lo que le va a pasar es que le han robado la infancia”.
Urra tiene muy claro que “a los 13 años lo que tienes que hacer es
jugar, ir al colegio, estar con otros niños, querer, enamorarte,
desenamorarte y ya tendrás tiempo para decidir sobre otras cosas”. Por
otra parte, se pregunta qué piensan los padres: “Creo que deberían tener
algo que decir”.
Recuerda que entre las consecuencias de una relación con un adulto,
incluso, “se puede tener la peor” como el caso de la pequeña Almudena, a
la que mataron en el Salobral: “Una niña de 13 años que estaba con un
señor mucho más mayor y al final la pegó un tiro y la mató”. Añade el
psicólogo que hoy, en su centro, tienen a dos niñas de 13 años
protegidas porque hay adultos que quieren estar con ellas.
Por todo esto, Urra concluye que el tema del consentimiento es con
los adultos y para eso tenemos los códigos 181, 182 y 183 del Código
Penal, pero, lamenta, “España es el país con el edad de consentimiento
más baja de Europa”. Señala que “no hay una edad exacta, por eso cada
país tiene la suya”, pero lo importante será decidir “qué es lo mejor para los menores”
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