Reunión de los lunes

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viernes, 19 de diciembre de 2014

SOBRE LAS “TONTAS MASOCAS” QUE DESPUÉS DE HABER SIDO MALTRATADAS VUELVEN A BUSCAR A SU AGRESOR, O VAN AL ENCUENTRO DE OTRO HOMBRE DE IGUAL CALAÑA.

Viernes, 19 de Diciembre, 2014
Publicado en un grupo de  FACEBOOK (No mas denuncias FALSAS en contra de tantos hombres inocentes)por   Carlos Aurelio Caldito Aunión
   - PLATAFORMA PARA LA DENUNCIA DE LA LEY INTEGRAL CONTRA LA VIOLENCIA DE GÉNERO
- Ha Llegado el momento de protestar firmes contra la Ley de Violencia de Género

Tiene bastante razón nuestro  compañero Carlos, a nosotros después de leer el texto nos ha costado encontrar información de un medio de prensa "legal". Al final de la entrada encuentras varios enlaces de está información que tan poco difusión ha obtenido, y un video de una reciente manifestación en donde se refleja como esta mal intencionado creado ley de violencia de género se utiliza en muchos casos no sólo para dañar al hombre, sino para obtener beneficios en los procesos de divorcio o separación en donde se utiliza a los hijos, y los cuales son los primeros y siempre también perjudicados.
La imagen que metemos en la entrada pertenece a dicho enlace del que hablamos en el anterior párrafo:

Omertá o ley del silencio es el nombre que recibe el código de honor siciliano que prohíbe informar sobre los delitos considerados asuntos que incumben a las personas implicadas. Esta práctica es muy difundida en casos de delitos graves o en los casos de mafia donde un testimonio o una de las personas incriminadas prefieren permanecer en silencio por miedo de represalias o por proteger a otros culpables. En la cultura de la Mafia, romper el juramento de omertà es punible con la muerte…
Hace no más de un mes que el Observatorio contra la Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, daba a conocer que alrededor del 60 por ciento de mujeres víctimas de violencia doméstica (que el Observatorio denomina indistintamente “violencia de género” y “violencia machista”) volvió con su agresor, según el antedicho observatorio, “casi el 60 % de las veces, la víctima reanudó la convivencia con el agresor tras la denuncia e incluso después de que éste fuera condenado”.
De la noticia nada o casi nada ha salido en los medios de información; por más que he buscado por doquier, no he encontrado nada de nada, ¡Silencio absoluto, omertá!
Hace unos días el escritor Luis Racionero se preguntaba ¿De qué van estas señoras? ¿De tontas, masocas, ignorantes y almas en pena? Y añadía: “La mayoría de las víctimas se acogió a su derecho de no declarar contra el agresor y tenía una valoración del riesgo entre medio y “no apreciado”. A ver cómo se soluciona semejante incultura o candidez…
Inevitablemente me ha venido a la memoria un texto que publiqué años atrás, en el cual hablaba acerca de “las personas maltratadas y las personas proclives –adictas- a la violencia”, inspirándome en un estudio de la británica Erin Pizzey que, por más tiempo que transcurra sigue estando de plena actualidad.
Salvo error u omisión, que se sepa, Erin Pizzey fue la promotora y fundadora de las primeras “casas de acogida”, refugio para mujeres maltratadas y sus hijos que se pusieron en funcionamiento en el mundo, concretamente en Londres, Reino Unido, en el año 1971, con el nombre de Chiswick Women´s Aid; iniciativa por la cual deberían estar agradecidos todos los humanos –mujeres y hombres- de buena voluntad.
Fue también Erin Pizzey quien escribió, en 1974, el primer libro que aborda el asunto de las mujeres maltratadas, con el título de "Scream Quietly or The Neighbors Will Hear”.
No tuvieron que pasar muchos años para que Erin Pizzey cayera en la cuenta de que en su casa de acogida-refugio, así como en las que fueron surgiendo a imagen y semejanza de la fundada por ella, se estaban atendiendo a dos tipos de problema, bien distintos cada uno; al refugio acudían lo que Erin Pizzey denominó "genuinas mujeres maltratadas" y otro tipo de mujeres nombradas por Erin Pizzey como "mujeres proclives a la violencia".
Es bien fácil definir-diferenciar a los dos tipos de personas:
- Una persona maltratada es la que es "víctima inocente" de la violencia de su compañero o compañera, por supuesto de forma "no deseada".
- Una persona "proclive a la violencia" es una persona víctima de su propia violencia, por su puesto también, de manera no deseada.
En 1981 Erin Pizzey publicó en el periódico British New Society un artículo en el que diferenciaba claramente a las dos clases de mujeres (ni que decir tiene que también se dan las dos clases de hombres-varones). En su artículo hacía distinción entre las mujeres que accidentalmente se han visto relacionadas con un compañero violento, al que desean abandonar y no volver a ver nunca más, y las mujeres que debido a profundas razones psicológicas buscan una relación violenta,