Reunión de los lunes

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lunes, 1 de marzo de 2010

IU presenta 25 enmiendas a la proposición de ley de custodia compartida

Lunes, 01 de marzo de 2010.
El diputado de IU en las Cortes de Aragón, Adolfo Barrena, ha presentado 25 enmiendas a la Proposición de Ley de Igualdad en las relaciones familiares ante la ruptura de la convivencia de los padres, conocida como proyecto de ley sobre la custodia compartida.
Las propuestas de Izquierda Unida van encaminadas a "garantizar que en los casos de mutuo acuerdo, la custodia sea compartida por parte de ambos progenitores" y a "salvaguardar que las decisiones que se tomen siempre sean en interés del menor, que es el bien jurídico a proteger".
IU cree fundamental que, en los casos en lo que no haya acuerdo, el instrumento más eficaz para facilitar el ejercicio conjunto de las responsabilidades parentales tras la ruptura es la mediación familiar, ya que a su juicio es el marco adecuado para poder facilitar a ambos progenitores un ejercicio adecuado en sus responsabilidades afectivas, educativas y de asistencia a sus hijos tras la ruptura de convivencia o separación.
http://www.adn.es/local/zaragoza/20100301/NWS-1339-IU-proposicion-compartida-enmiendas-custodia.html

ACTIVIDAD PARLAMENTARIA (1-7 de marzo)

Entramos en una semana parlamentaria de comisiones en las Cortes de Aragón. Se reunen las Comisiones de Ciencia, Educación, Política Territorial e Industria, además de algunas ponencias que siguen trabajando diversos textos. De la misma forma, la proposición de ley del Grupo del PAR sobre custodia compartida, siguen avanzando procedimentalmente y este lunes finalizará el plazo de presentación de enmiendas. El viernes, cinco de marzo, es festivo en la ciudad de Zaragoza, con lo que no se celebran sesiones. Os adjunto cuadro con los órdenes del día.
http://slarraga.blogia.com/2010/022801-actividad-parlamentaria-1-7-de-marzo-.php

Asesinato de Padre por la Custodia novelado. 'Operación Garaje': el crimen que inspiró a Lorenzo Silva


Marly, personaje —basado en un periodista real— del nuevo libro de Lorenzo Silva, habla del crimen en que se inspiró la novela



Miguel Ángel Salgado, informático de profesión, un sicario le esperó en el garaje de su domicilio de Ciempozuelos (Madrid) y le descerrajó cinco tiros con una vieja pistola Astra del calibre 9 largo —conocida por los delincuentes más bragados de nuestro país como 'puro'— después de que un juez dictase una sentencia en la que se le concedía la custodia de su hija. A Óscar Santacruz, otro informático, su asesino le mató de dos disparos con una moderna pistola Glock 17 del calibre 9 milímetros en el ascensor de su casa poco después de que una psicóloga de un juzgado de familia recomendase que él debería de ser el titular de la custodia de su hijo. Los dos habían tenido divorcios traumáticos con mujeres que conocían al dedillo los vericuetos de la ley —Dolores, la mujer de Miguel Ángel, es abogada; Montserrat, la de Óscar, es procuradora— y los dos fueron víctimas de falsas acusaciones —a Salgado le acusaron de abusar de su propia hija y a Óscar, de maltratar a su mujer—. Hasta aquí las coincidencias de dos asesinatos; uno, real –el de Miguel Ángel Salgado– y otro –el de Óscar Santacruz– fruto del talento y la imaginación del escritor Lorenzo Silva y narrado en su última novela, 'La estrategia del agua' [lea el primer capítulo]. "El libro se inspira en el crimen de Salgado, pero no es la historia de Salgado", aclara el autor.
Conozco con detalle la investigación de los dos crímenes. Tengo una excelente y vieja relación con el brigada Bevilacqua, conocido como Vila, y la sargento Chamorro, los dos agentes de la Unidad Central Operativa que resolvieron el asesinato de Óscar. Coincidí con ellos por primera vez cuando viajaron a Mallorca para encargarse del crimen de Eva Heydrich. Por aquella misma época también comencé a tratar con elGrupo de Homicidios de la Comandancia de Madrid, la unidad que resolvió el crimen de Miguel Ángel Salgado. Unos y otros son guardias civiles, comparten códigos en desuso, como el honor y la lealtad, peroentre ficción y realidad hay anchos ríos aún no vadeados. Lo que darían, por ejemplo, los —todos hombres— componentes del Grupo de Homicidios de Madrid por contar entre ellos con una sargento como Virginia o con una cabo como Salgado...
A las pocas horas de ser hallado el cuerpo de Miguel Ángel Salgado, un veterano guardia del Grupo de Homicidios —ha resuelto más crímenes en Madrid él solo que Kurt Wallander y Martin Beck juntos en sus gélidas demarcaciones— me sacó de dudas: "Esto ha sido obra de un profesional, Marly. El último tiro se lo pegó con el cañón de la pipa apoyado en la cabeza, le remató...", dijo apesadumbrado, aunque, casi inmediatamente, añadió entusiasmado: "pero si lo resolvemos, va a ser de los buenos, investigación pura y dura, ya verás, ya..." Y así fue. A partir de ese día, mi amigo y sus compañeros, igual que el brigada Vila y los suyos, dedicaron la mayor parte de su tiempo a buscar justicia. Pero con una gran diferencia: lo que en 'La estrategia del agua' acaba en unos pocos días, en la realidad llevó muchos meses de un trabajo ímprobo, que incluyó decenas de miles de llamadas y muchas sorpresas: una conversación de la inductora del crimen con María Emilia Casas, la presidenta del Tribunal Constitucional, o el encargo de Ana Obregón a su escolta —luego detenido por intermediar entre inductora y sicario— de propinar una paliza al presentador Jaime Cantizano. En la investigación por la muerte de Óscar, Bevilacqua y los suyos también se encuentran con los contactos de una sospechosa con las altas esferas judiciales o con una famosa de medio pelo dispuesta a ajustar las cuentas a uno de sus ligues...
En los dos crímenes, una gigantesca lupa, un enorme foco, se posó sobre las víctimas y puso al descubierto sus vidas, sin dejar espacio para las zonas de sombra. Y en los dos casos, los investigadores descubrieron lo mismo: vidas limpias, impolutas, atormentadas tan solo por la desesperada lucha para recuperar a sus hijos y por mezquinas acusaciones fabricadas para desprestigiarlos. Óscar se armaba para esa batalla con libros de estrategia de guerra y de un filósofo estoico. Miguel Ángel contaba con la ayuda de la mujer con la que compartía su vida, Carmen, y una inquebrantable fe en nuestro sistema judicial, que le falló y no pudo evitar que fuese asesinado o que no pudiese ver a su hija en casi tres años por culpa de las falsas acusaciones que se inventaba la madre de la pequeña.
Unos dos meses antes de morir, Dolores Martín Pozo, la ex mujer de Miguel Ángel, le dejó bien claro a la salida de los juzgados de familia lo que le esperaba: "Te tengo que matar", le gritó delante del vigilante de seguridad al que pidió que le protegiese de su ex esposa. Una semana después, Miguel Ángel comprobó que, de verdad, su vida corría peligro: un coche le sacó de la carretera con el propósito de matarle. El hombre vivió un mes y medio más: el 14 de marzo de 2007, ya no le dejaron escapatoria. La noche antes, su asesino fracturó un cristal del portal para acceder al inmueble y esperarle en el garaje: sin testigos, sin huellas. Con la firma de un profesional, como muy bien sospechaba mi amigo del Grupo de Homicidios.
Durante la larga investigación del crimen de Miguel Ángel Salgado —bautizada como 'operación Garaje'—, los agentes se centraron pronto en Dolores Martín —su ex mujer— y en un curioso personaje, Eloy Sánchez Barba, hermano de un socio de Dolores y bien relacionado con personajes de uno y otro lado de la ley: hablaba por igual con los encargados de dar una paliza a un camarero de una discoteca valenciana que con un guardia civil que le mantenía puntualmente informado de las pesquisas en torno al crimen del marido de su amiga Dolores.
En los tiempos de los seguimientos por satélite, de Sitel, de la más puntera tecnología aplicada a la criminalística, el olfato de los investigadores sigue siendo la herramienta más válida. Los guardias civiles de Madrid escucharon miles de conversaciones y leyeron otros tantos mensajes procedentes y enviados al teléfono de Eloy, pero levantaron las orejas en septiembre de 2007 cuando leyeron este SMS: "Michael se ha portado bien contigo y así se lo pagas. ¿Esquivándolo? Haz el favor de cogerle el teléfono, que te está llamando urgentemente desde Colombia y no jodas al amigo que te respondió cuando pediste ayuda". Aquel SMS era una pieza fundamental, un rastro de sangre que tenían que olfatear para que la caza iniciada poco después del levantamiento del cadáver de Miguel Ángel, llegase a buen puerto. "Marly, tiene que ser éste... Este Michael es el sicario", me decía mi amigo, que desde ese día seguía en tiempo real las andanzas de Eloy por la noche madrileña, sus devaneos con toda clase de putas y su onerosísima afición a las líneas eróticas. En sus conversaciones, Eloy aparecía como un tipo soberbio, altivo y acostumbrado a mandar a gente de la peor calaña o capaz de dar largas a cualquiera de los vigilantes que colocaba en las obras de Madrid para no pagarles. Ese mismo Eloy se convirtió en dócil y servil desde el primer día que habló con el misterioso Michael, recién llegado desde Colombia, que le pedía ayuda y dinero: hoy, 2.000 euros; mañana, otros 3.000... La intuición y el olfato de los guardias no fallaron. Ese tipo que extorsionaba a Eloy resultó ser Charles Michael Guarín Cercos, el sicario, el autor de los disparos que acabaron con la vida de Miguel Ángel Salgado.
Virginia y Vila y los hombres de la Comandancia de Madrid son tenaces, constantes, intuitivos y saben cuál es la parte más débil del eslabón de la cadena compleja de un crimen por encargo. En el crimen de Miguel Ángel Salgado, fue Eloy Sánchez el hilo del que tirar para desenredar una endiablada madeja en cuyo final estaba Dolores Martín Pozo; en el asesinato de Óscar, Bevilacqua se fija en... Mejor, descúbranlo ustedes leyendo 'La estrategia del agua'.

Feminismos

MANUEL RUIZ ZAMORA 01/03/2010
En una de sus últimas intervenciones en esta Tribuna (Sobre la identidad democrática),Fernando Savater dibujaba magistralmente las diferencias entre una "cultura de la identidad", caracterizada por formas de adhesión primarias a lo que ya somos, y la identidad democrática, que definía como "una manera de estar junto a otros, para convivir y emprender tareas comunes, pese a las diferencias de lo que cada uno es o pretende ser". Extremos destacados de la cultura de la pertenencia serían las identidades religiosas, las idiosincrasias nacionalistas y las perspectivas "llamadas de género". Ahora bien, mientras que la idiosincrasia nacionalista es difícilmente conjugable con el concepto moderno de ciudadanía, el imperante feminismo de la diferencia constituiría una especie de perversión identitaria con respecto a las aspiraciones cívicas que inspiraron al feminismo clásico.

Al igual que el nacionalismo excluyente o cualquier otra ideología que establezca distinciones ontológicas entre los seres humanos, lo que define al feminismo radical es su sectarismo. Lo expresa muy bien Odo Marquard: "Buscan chivos emisarios, diablos generados desde dentro, humanos-no humanos, a los que cuelgan el blasón de ser los autores de la infelicidad en la historia, de modo que los agentes del progreso puedan estilizarse como exclusivos portadores de la felicidad, o sea, como salvadores". La propia denominación "violencia de género" proyecta una sombra de sospecha sobre cualquier individuo por su mera pertenencia a un determinado sexo. La prueba: la exclusión de las estadísticas oficiales de las víctimas que pertenezcan al sexo masculino o a los colectivos de gays y lesbianas.
Si el nacionalismo es, en definición de Santayana, "la indignidad de tener un alma controlada por la geografía", el feminismo, en su formulación más identitaria, consistiría en tenerla dominada por el sexo. Los individuos devienen, así, arquetipos: simplificaciones más o menos estereotipadas en las que cualquier rasgo de singularidad se convierte en la expresión de una imperfección o deficiencia que debe ser suprimida. Por eso, aunque este tipo de perspectivas introducen una dimensión de anomia que perjudica la salud democrática de toda la sociedad, quizá sus víctimas más directas sean, paradójicamente, las propias mujeres.
Al confundir igualdad con homogeneidad, el feminismo feroz interpreta que cualquier opción personal que no comulgue con sus parámetros supone una agresión potencial contra las determinaciones convencionales de la Idea. El pretexto de Procusto será, a tales efectos, la apelación a la dignidad, que no es nunca la dignidad de las personas concretas, sino la que totémicamente le es asignada al ídolo ideológico por la minoría sacerdotal que custodia sus esencias: quien domine el arquetipo tendrá el poder de decretar qué es lo bueno y qué es lo malo. Los vientos que nos llegan desde esas orillas no son nunca, por tanto, vientos de emancipación, sino manifestaciones de un puritanismo adusto que se reafirma en las mismas prácticas con las que lo ha hecho siempre toda forma de puritanismo: la prohibición y la censura.
Como en toda ideología cerrada se juega con dos recursos cardinales: en primer lugar, la descalificación integral de cualquier crítica que venga a poner en evidencia la naturaleza de sus excesos. El segundo, es la conminación a que cualquier diferencia, por razonable que pueda ser, debe ser silenciada para no hacer el juego a aquello que se pretende combatir. Afirmar, por ejemplo, que no todo vale para combatir la "violencia de género", supone la acusación fulminante de ser al menos cómplice, cuando no instigador de la misma.
Los perjuicios que de ello se derivan resultan inobjetables: la ruptura, por ejemplo, de los principios sacrosantos de igualdad ante la ley y de presunción de inocencia que instaura la Ley integral contra la violencia de género, no puede ser considerada progresista. La resistencia del feminismo radical al reconocimiento legal de la custodia compartida de los hijos no sólo es intrínsecamente reaccionaria: es machista. Parte de la rancia convicción de que el cuidado y la educación de los hijos es un asunto predominante, si no exclusivamente, femenino. Lo mismo ocurre con el paternalismo a partir del cual se instituyen los sistemas de cuotas, tan ofensivos para todas aquellas mujeres que son conscientes de sus propias virtualidades. La excelencia, declaraba una neurobióloga, no es un asunto de hormonas sino de neuronas. Lo peor de ello no son sólo los asaltos potenciales o efectivos contra algunos de los principios funcionales del Estado de derecho, sino las reticencias sociales que se van acumulando contra algunos de los postulados verdaderamente igualitaristas del feminismo más cívico.
Desde tales presupuestos, no debe parecer extraño que entre muchos que se consideran progresistas hayan ido cundiendo ciertas prevenciones con respecto a algunas manifestaciones del feminismo. No del feminismo de la razón, que parte de los ideales del universalismo ilustrado para denunciar cualquier discriminación por motivos de sexo y reivindicar una igualdad efectiva entre todos los ciudadanos, pero sí de ese feminismo feroz que ha suplantado los ideales emancipadores del feminismo clásico, y que Nietzsche hubiera identificado como una expresión arquetípica de la moral del resentimiento.

Abuelos a tiempo parcial

SUS HIJOS SE HAN SEPARADO "POR LAS MALAS" Y AHORA ELLOS TIENEN CRONOMETRADAS LAS VISITAS A SUS NIETOS
ARANTZA RODRÍGUEZ - Domingo, 28 de Febrero de 2010 

Mari Luz Martín Abuela de dos niños de 6 y 9 años francisca amparo Abuela de una niña de 10 años Consuelo Linares Abuela de una niña de 8 meses
BILBAO
PACA ha debido de estar a puntito de deshidratarse de tanto llorar. "No hay dinero para pagar lo que yo he sufrido", sentencia. Un hijo encarcelado injustamente. Una nieta arrancada de sus faldas. Paca tiene razón. No hay dinero. Menos mal que la pequeña endulza su amargura cada quince días. "Mi niña me quita todas las penas", afirma. Más que los antidepresivos. Es nombrarla y se le dibuja una sonrisa. Con su recuerdo alimenta el alma hasta que llega la siguiente cita. "Yo quisiera tenerla conmigo, pero le digo, sea como sea tu madre, la tienes que querer porque es tu madre, cariño. El día de mañana tú decidirás lo que quieres hacer. ¿Y sabes qué me dice? Que por qué cuando sus padres se separaron nadie le preguntó con quién quería estar". Paca no sabe qué responder.
Además de confidencias y amor incondicional, abuela y nieta comparten un mismo sueño, poder pasar más tiempo juntas sin tener que estar pendientes del reloj. "Yo soy partidaria de la custodia compartida y la niña también. Me dice: Abuela, yo veo bien la mitad con mamá y la mitad con papá. Ella sabe que lo estoy pidiendo y está encantada. Le digo: Hija, ¿te parece bien que salga? Sí, abuela. Es que a algunas niñas igual no les parece bien. Porque son tontas, abuela, a mí me parece muy bien que tú vayas a luchar por mí". Al igual que Paca, también batallan por disfrutar de sus nietos lo mismo que los abuelos maternos Mari Luz y Santi y Consuelo y Francisco, dos matrimonios distanciados de los niños de sus ojos por procesos de separación cargados de sinrazón y dolor.
MARI LUZ MARTÍN Y SANTI ANGULO
"Te dicen: "Jo, me quiero quedar con vosotros". ¿Quién sufre?"
Una denuncia falsa de malos tratos contra su hijo. Amenazas. Desencuentros. "Un desastre", sintetizan. Mari Luz y Santi han pasado lo peor. "De lo malo malo ahora vemos a los nietos cada quince días", se consuelan. Pero no se resignan. "Mi hijo ha cuidado a los niños, les ha bañado, les ha llevado al colegio, les ha dado de comer... ¿Por qué tienen que estar más tiempo con su madre que con él? Yo no lo entiendo. ¿Cómo se han hecho los niños? ¿No se han hecho con dos? Pues que estén con los dos", clama Mari Luz.
Si hay algo más triste que un parque infantil en un día lluvioso son unos abuelos sin nietos a los que columpiar en él. Los fines de semana se pasan volando y a las visitas de los martes y jueves han renunciado para evitarles a los pequeños el sufrimiento de las despedidas. "Les ha metido a hacer extraescolares justo los días que nos toca ir. Salen del colegio a las seis menos cuarto o siete y a las siete y media los tenemos que llevar a casa. Si los niños te dicen: Jo, que yo no quiero ir, que me quiero quedar con vosotros. ¿Quién sufre? ¿Quién mira por esos niños? ¿Los servicios sociales? Nanay de la China. Por los niños no mira nadie, ni los servicios sociales ni los psicólogos ni los jueces ni los políticos. No hay más que intereses creados. Las madres se quedan con el piso, con todo... Hasta con los hijos", se le hincha a Mari Luz la vena reivindicativa. "Para que no sufran ni los niños ni nosotros, no vamos, porque los niños lo único que hacen es pasarlo mal", explica. Atento a la conversación, su marido, Santi, da fe de ese mal trago. "Cuando peor lo pasan es cuando les toca marchar. Les llevamos los lunes por la mañana al colegio. Ya no os veo hasta dentro de quince días. Ahí lo pasan mal. Por lo demás, estupendo", matiza.
Con seis y nueve años, los críos apenas aciertan a comprender por qué se cronometran sus idas y venidas. "El mayor lo entiende hasta cierto punto. El pequeño, menos", dice la abuela. "Lo que no quiere es marcharse", subraya su marido. "Date cuenta de que se ha criado con nosotros y es muy duro que te lo quiten así", llora en palabras Mari Luz, quien se siente "abuela de segunda". "Los abuelos de primera son los padres de ella, no porque tengan más categoría, sino porque tienen más opción de estar con sus nietos que nosotros". Lejos de echar de menos colmarles de caprichos, que también, lo que más anhelan quienes ejercen de abuelos con cuentagotas es pura cotidianidad. "Para mí es muy grave y muy triste que ni nosotros ni su aita podamos llevarles a unas clases particulares de inglés, a hacer deporte o a un médico. ¿Cuándo voy a llevar a los niños, un sábado, un domingo, cuándo les llevo?".
Mari Luz mira atrás, piensa en los padres que cambian pañales hoy día y compara. "Cuando yo tuve a mis hijos, a los hombres les daba vergüenza ir con un carrito por la calle y resulta que ahora que hacen de todo, algo impensable hace cuarenta años, no les quieren dejar a los niños. Es totalmente contradictorio", remacha. La falta de acuerdospor las buenas que hagan más soportables las traumáticas separaciones la achaca al rencor. "No miran por los niños, sólo miran por el odio al que han echado de casa".
Separados de unos niños con los que han llegado a vivir dos meses seguidos, estos abuelos recuerdan que ellos no son los únicosdamnificados por esta rotura de relaciones. "Tengo más nietos", dice Mari Luz y lo prueba, como buena abuela que es, con una foto que llena de vida su cartera. "Éstos están como locos para ir con los primos, porque se han criado juntos. Están deseando estar los unos con los otros".
FRANCISCA AMPARO
"Lo he pasado muy mal y la niña, pobrecita, también"
Ha perdido sus ahorros y, lo que es mucho peor, la salud en un arduo proceso de separación, salpicado de denuncias falsas y sinsentidos, que culminó con su hijo preso cuarenta días. "Me avisó de que lo había denunciado por malos tratos. ¿Ha pasado algo, hijo? No, ama. Cuando el abogado me dijo que se lo llevaban a Basauri, creí que me moría, y sigo en tratamiento, estoy tomando antidepresivos. De la cabeza no se me quita un solo segundo". Es cierto. No se le quita. A cada poco, lo vuelve a padecer de viva voz. "En mi familia nunca nos habíamos visto en algo así. Si ha pasado, merece su castigo, pero es muy duro tener que ir allí cuando yo sabía fijo que era mentira lo que ella decía". La justicia vino a darle a Paca la razón.
Generosa hasta rozar la santidad -crió a su nieta hasta los cinco años, buscó trabajo a su nuera, les costeó los gastos y les dejó un piso- a Paca le han pagado una y otra vez los favores con moneda falsa. Pero ni siquiera cuando más le ha dolido la traición ha dejado de ofrecerse para que reinara la paz. Incluso estando su hijo en la cárcel, herida en lo más profundo, hizo de tripas corazón, todo sea por su nieta del alma, y tendió su mano. Otra vez. La retiró mordida. "Bastante paciencia tuve cuando mi hijo estaba preso y le dije a ella que arregláramos las cosas porque la niña viera buen ambiente entre las dos partes, que yo la ayudaría. En vez de eso, lo volvió a denunciar". Su hijo ganó el juicio y Paca, por fin, puso un punto y final en su desmedida bondad.
A la espera del convenio regulador, su nieta estuvo sin ver a su padre siete meses. Su abuela, en cambio, iba a la puerta del colegio todos los días. "La niña lloraba porque se quería venir conmigo y su madre no la dejaba". Ahora que la pequeña vive en Tolosa, la ve menos de lo que le gustaría. "Lo he pasado muy mal y la niña, pobrecita, también porque la sacó de su ambiente, de su colegio, de sus amiguitas. Me dice: Abuela, yo no me quería ir, pero mi madre llora y yo tampoco quiero que sufra. Y yo le digo: Hija, si quieres venirte, te acogemos con los brazos abiertos, ya sabes que la abuela te quiere mucho. Su padre esperará a lo que la niña decida".
Cómplices -"me cuenta cosas de los niños del colegio"-, abuela y nieta se "adoran" cada quince días y la mitad de las vacaciones. "La llevo a La Rioja y allí la goza. Tengo una habitación con dos camitas y me dice: Una noche me acuesto con papá y otra noche contigo, abuela. Su padre la ha llevado a Disney. No ha vuelto a salir ni a bailes ni a fiestas. Me ayuda algo económicamente y yo me ocupo de que a la niña no le falte un detalle. Es la única que tengo y me gusta hacerle trapitos. Ya no quiere porque se va haciendo mayor, se prueba por ahí y prefiere eso mejor que vestidos, pero de pequeñita la he tenido preciosa".
CONSUELO LINARES Y JAVIER URRUTIA
"No es justo que los otros abuelos la disfruten a diario"
Resulta difícil de entender, pero Consuelo dice que disfruta más ahora de su nieta de ocho meses que antes de que su hijo se separase. "Cuando nació la niña ella no me dejaba ni cogerla, que si le daba calor, que si le dolía la tripa... Y eso que vivían en casa de mis padres". Diferencias familiares y un problema económico hicieron estallar la relación. "Cogió un martes y trece de octubre y se fue. Todavía no han llegado a un convenio", compila esta abuela, a la que las dos horas de nieta que le corresponden miércoles y jueves le saben a poco. "No es justo que los otros abuelos la disfruten todos los días y yo tenga que emplear las dos horas que me la dejan en darle de merendar. No me da tiempo ni de llevarla al parque".
Partidarios de la custodia compartida -"es un beneficio para la niña y para los demás", defiende Javier- estos abuelos temen que la aparten de sus vidas. "Si el día de mañana ella tiene otra pareja, se marchan y se llevan a la niña, a ver qué pasa. Hasta 900 kilómetros se puede ir". De mientras, la disfrutan. "Conmigo está contenta, pero a la abuela la busca con la cabeza, a ver dónde anda. Le tengo que decir: Consuelo que te está mirando. Le hace algo y se parte de risa. A mí se me cae la baba".
GENOVEVA SÁENZ Y PEDRO BAJO
"No sabemos dónde vive nuestro nieto ni con quién"
Al borde de la desesperación, Genoveva y Pedro cuentan, desde Barcelona, los días que han pasado desde que vieron a su nieto, de tres años y medio, por última vez. Ya han arrancado cuatro meses al calendario. "Estamos como locos con el niño y tener que dejar de verlo de golpe y porrazo", se duelen. El embrollado proceso judicial en el que está envuelto su hijo, preso en Martutene por un robo, augura una lenta resolución a este drama familiar, con la droga como telón de fondo.
Cansados de tener que rogar para poder abrazar a su nieto, se han armado de valor y han presentado una demanda, admitida a trámite, para obtener las visitas que, como abuelos, les corresponden por ley. "No sabemos dónde vive nuestro nieto ni con quién. Estamos con un desespero y una impotencia... Como la justicia es tan lenta...", se quejan.
Comienza a chispear. Los abuelos huyen de la melancolía que emana el parque, desierto. Pero Paca no termina de marchar. Abre su paraguas. Sus ojillos, bañados en llanto mil y una noches de desvelo, centellean. "Mi nieta es muy cariñosa. Se tumba a mi lado y me dice:Abuela, ráscame la espalda. Que te la rasque tu madre. No, ráscamela tú, abuela, que mi madre no me la rasca".

Un delito anecdótico en la Justicia riojana

01.03.10
Los asuntos de denuncias falsas por malos tratos, tal como confirmaron en la Fiscalía, apenas pasan de lo meramente anecdótico en la Justicia riojana. Los casos que se tramitan son simbólicos y por lo general las denuncias que se presentan por episodios de violencia doméstica son reales.
Una situación que contrasta con las polémicas declaraciones efectuadas recientemente por el juez de Familia de Sevilla, Francisco Serrano. El magistrado denunció el pasado diciembre que resultaba «prácticamente imposible», con la actual legislación y ante la quiebra y violación del principio de presunción de inocencia, poder determinar cuándo se produce una denuncia falsa, salvo que la mujer lo declare expresamente.
El juez, ante la sorpresa del Observatorio de Violencia de Género del Consejo General del Poder Judicial, afirmó entonces que «miles de hombres han sido detenidos por el hecho de serlo». La reacción del Observatorio no se hizo esperar y dijo que las declaraciones de Serrano carecían de rigor, sensibilidad y conocimiento de este problema social.
http://www.larioja.com/v/20100301/rioja-region/delito-anecdotico-justicia-riojana-20100301.html

Un padre denuncia que su hija de dos años está en prisión mientras su madre cumple condena

Al parecer, desde Tahíche, que no cuenta con módulos para presas con hijos, se ha solicitado una calificación para que esta mujer sea trasladada a Tenerife o Gran Canaria, donde sí poseen este tipo de módulos.


Sociedad - 28/02/2010
Un padre ha denunciado ante la Fiscalía en Lanzarote que su hija de dos años lleva más de una semana en el Centro Penitenciario de Tahíche, donde su madre está cumpliendo condena. En el momento que ésta, que tiene la custodia de la menor, ingresó en prisión sostuvo que no tenía con quien dejar a la pequeña, según asegura su ex pareja.
Desde el centro penitenciario han confirmado que la niña de dos años está en dicha institución y que no existen módulos para madres, por lo que ésta permanece junto a las demás mujeres presas. Las islas de Gran Canaria y Tenerife cuentan con módulos especiales para presas con hijos, por lo que, al parecer, desde Tahíche se ha solicitado una calificación para que esta mujer sea destinada a uno de estos dos centros. Sin embargo, mientras tanto, el padre de la menor, que dice sentirse angustiado, no recibe explicaciones de por qué la niña tiene que estar en prisión, pudiendo estar junto a él.
http://www.rtvc.es/noticias/un-padre-denuncia-que-su-hija-de-dos-a%C3%B1os-est%C3%A1-en-prisi%C3%B3n-mientras-su-madre-cumple-49112.aspx