Nos reunimos todos los lunes a las 20,30 horas en la C/Vinaroz,3 primero E Madrid, junto a la plaza y metro de PROSPERIDAD (linea IV ) ¡TE ESPERAMOS!

sábado, 24 de marzo de 2012

Toda una lucha por su hijo...

Sábado, 24 de Marzo, 2012
Los carteles del movimiento · Autor: B. G. S.

Tras cada caso de solicitud de custodia compartida hay todo un mundo; tras cada denuncia, una vida de dolor y una familia rota por la separación de su hijo, su nieto, su sobrino o su primo, y así es el caso de D. S. G. una lucha desde que naciera su hijo, hace casi cuatro años ya, por la custodia compartida, por tener “deberes y derechos” como padre, no sólo lo primero, porque “no queremos más que lo que tiene una madre por ser mujer”. Asegura que “los que pedimos la custodia compartida somos los que pasamos una manutención, los que queremos ver a nuestros hijos, los que los cuidamos, lo pasamos mal por ellos, los que queremos educarlos, estar a su lado, prestarle cariño, enseñarle unos valores, porque los padres somos igual de importantes que la figura de la madre”, explica.
Aunque D. S. G. en ningún momento hizo amago de desentenderse de su hijo, la ley comienza por no ser justa desde el minuto uno, de ahí que este padre coraje sólo pida que la ley cambie, que se parta de la custodia compartida desde que la pareja no se entiende en decisiones tan importantes como el futuro de un hijo, pues sostiene, como las asociaciones que trabajan por este fin, que las resoluciones judiciales en las que derivan los problemas de pareja que finalizan con un divorcio (aunque no es el caso de D. G. S., pues no se casó, pero sí comenzó una vida en común con la que fuera su pareja y madre de su hijo, otorgándole incluso los apellidos a su hijo, para terminar de reconocerlo de manera legal) deben partir de la custodia compartida mientras que los dos progenitores sean válidos.
El caso de D. S. G. es duro de escuchar y de contar, por eso cuando habla parece que sus ojos brillan, quizás al recordar un pasado y un presente que no son los que quisiera, ni para él ni para su hijo. Los problemas con su pareja comenzaron al poco de quedarse embarazada, y aunque la relación se rompió, “yo no he renegado nunca de mi hijo”, pero incluso tuvo que pasar por el mal trago de querer acudir al parto (pues su pareja en esos momentos y ahora vive en otra provincia distinta) y no poder entrar al mismo, al tratarse de cesárea. Además, este afectado lamenta no haber tenido entonces, cuando nació su hijo, la experiencia que en la actualidad, ya que colabora con distintas asociaciones que solicitan la custodia compartida en la provincia de Cádiz y con todo aquel compañero que se lo pide, pues el simple hecho de permitir que su hijo fuera inscrito en el registro en una población de Málaga facilita que sea su madre la que se quede con el niño.
De hecho, hoy acude con otros compañeros a una movilización en Sevilla, y el 26 de abril (26-4, siendo la reivindicación del movimiento que lleva el mismo nombre, que corresponde a los días que la madre pasa con el niño, 26, y los del padre, 4, en proceso de divorcio), habrá una a nivel nacional.

En abril, a juicio

Además, D. S. G. se enfrenta, el próximo mes de abril, a un juicio por acoso, por el simple hecho de pedir, de manera insistente cuando incluso la madre de su hijo llegó al punto de no hacerle caso, poder ver a su hijo, como entiende que hubiera hecho cualquier persona en su situación sin llegar a entenderlo acoso, sino un acto a la desesperada. Ello le lleva a un juicio en materia de violencia de género, un término que tampoco gusta a este afectado, pues entiende que estaba intentando que se reconocieran sus derechos como padre, pues entre sus deberes están pasar una manutención de casi 370 euros, así como la mitad de las medicinas que tiene el niño. Y por ello sólo le corresponden, hasta que su hijo cumpla cuatro años, disfrutar de él cuatro días al mes, y una vez supere la barrera de los cuatro años, algo que sucederá en el mes de julio, casi seis días al mes.
Pero a pesar de cumplir con sus deberes, D. S. G., en casi cuatro años de edad de su hijo, lo ha visto (si suma los días), ni dos meses, algo que le duele porque considera que su amor por su hijo es lo suficientemente grande como para estar privado de poder estar con él, mimarlo, cuidarlo y educarlo, como así lo decidió antes que naciera.

El futuro

La resolución de dicho juicio tendrá mucho que decir en su futuro próximo, pues el veredicto debe ser la inocencia para que este afectado pueda luchar por la custodia compartida, dar pasos hacia delante, confiando además en que, tras las elecciones autonómicas, gobierne un partido que apoye esta causa, porque entiende que la normativa actual es un puro “negocio”, sin atender a las necesidades de los hijos ni a las situaciones particulares y concretas de cada pareja, poniendo a la mujer por encima del hombre sin tan siquiera evaluar cada caso como particular y concreto. Y es que, por desgracia, como bien sabe, hay casos injustos repartidos por toda la geografía española.
Si su inocencia, algo que cree que no debe demostrar, sino al contrario, se debería demostrar que no lo es, pero partir “de la presunción de inocencia”, es el veredicto judicial, tiene claro que por su hijo, pedirá el traslado cerca de Málaga, ya que su lucha no se queda en la teoría. Y es que como bien dice, quiere acabar con el sinvivir que le crea este caso, el estar alejado de su hijo, no poder participar en su vida diaria, etc. Y es que. D. S. G. relata que, al año, se hace 20.000 kilómetros para ir a por su hijo, traerlo al municipio para que su familia pueda disfrutar de él, y para que el niño no sólo se rodee de su padre, pues entiende que igualmente es lamentable que los abuelos, los tíos, los primos y el resto de la familia no pueda disfrutar de su hijo, al que adoran, sirva de precedente.
Es por lo que alza su voz, pide firmas, y está llenando la ciudad, así como otras localidades de la provincia, de mensajes por la custodia compartida, así como hace a través de las redes sociales, un medio, internet, que le está sirviendo para que su causa se conozca y se difunda esta injusticia. Y lo más importante, intenta que su hijo sepa que lucha por él cada minuto de vida, a pesar de las adversidades que le hacen sufrir, cada reto que tiene que ir solventando.
http://www.andaluciainformacion.es/portada/?a=219957&i=99&f=0