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jueves, 17 de noviembre de 2016

Como juez de familia puedo decir que el síndrome de alienación parental existe.

Jueves, 17 de Noviembre, 2016

http://www.sospapa.es/ver_noticia.php?id=393
13 de Julio de 2012
Magistrado D. Francisco Ruiz-Jarabo Pelayo:
Por activa y por pasiva el tribunal de derechos humanos ha condenado a varios países por síndrome de alienación parental

Sin ánimo de ser exhaustivos (recordemos que este blog no pretende ser un tratado jurídico sino un mero intento de hacer más comprensible a la gente los problemas que supone una ruptura matrimonial), el síndrome de alienación parental puede ser descrito como aquel estado emocional, afectivo e intelectual que sufre un niño que rechaza cualquier contacto con el progenitor no custodio, cuando dicho rechazo no obedece a ninguna causa objetiva sino a una manipulación por parte del progenitor custodio, manipulación que puede ser consciente o inconsciente.

La cuestión relativa a la existencia o no del síndrome de alienación parental está siendo objeto de una terrible controversia que está violentando incluso a la sociedad, con acusaciones recíprocas de machismo o feminismo radicales. Tal vez la cuestión hubiese sido más pacífica si no se utilizase el término "síndrome" y se hablase tan sólo de "alienación parental". Y es que en este tema sobre la existencia o no se ha manipulado mucho. Y para explicarlo voy a poner un ejemplo que creo que va a resultar muy claro:

Imaginemos que la OMS (Organización Mundial de la Salud) o cualquier otra institución médica de gran prestigio decidiese realizar un estudio sobre el catarro, para determinar si el catarro es una enfermedad o un simple malestar. Imaginemos que la conclusión es que el catarro no es una enfermedad. ¿Podríamos decir que el catarro entonces no existe? ¿Podríamos decir igualmente que la tos, los malestares que origina, las mucosidades, etc. no existen? Tal vez pudiera sonar ridículo el planteamiento de estas dos cuestiones, pero sin embargo con el síndrome de alienación parental es la conclusión a la que se llega para negar su existencia: como no está reconocido como enfermedad o como trastorno psicológico o psiquiátrico de forma oficial, el síndrome de alienación parental no existe. Incluso hay propuestas en las que se solicita que se vulnere la independencia judicial ordenando a los Jueces y no empleen este término. Ni más ni menos.

Pueden ustedes buscar en Google argumentos contrarios a la existencia del síndrome de alienación parental, y en todos los resultados verán que el único argumento serio es que no está reconocido oficialmente como enfermedad o como patología psicológica o psiquiátrica. Y repito la misma pregunta: ¿por el hecho de no ser una enfermedad quiere decir que ya no existe? En nuestro lenguaje coloquial es muy habitual el uso del término “síndrome” para definir situaciones que no son catalogadas como enfermedad o patología psicológica o psiquiátrica: síndrome post vacacional, síndrome de Estocolmo, etc. Ninguno de estos dos últimos ejemplos está considerado como una enfermedad sino como un mero trastorno, y sin embargo nadie duda de su existencia. ¿Por qué en cambio se niega la existencia del síndrome de alienación parental cuando se dice que no es una enfermedad?

Como Juez de Familia puedo decir afirmar tajantemente que el síndrome de alienación parental existe. Y lo sé no porque me lo hayan dicho sino porque lo veo con mis propios ojos, desgraciadamente con mucha habitualidad, y tengo que trabajar con situaciones muy traumáticas relacionadas con esa alienación parental. Me he encontrado en infinidad de ocasiones con niños que rechazan abiertamente al progenitor no custodio, y cuando se les pregunta una razón no saben dar ninguna, simplemente le rechazan sin más. Entonces se les pregunta si ha habido alguna agresión, si el progenitor rechazado es muy autoritario, incluso si es aburrido. Pues bien, en los puestos de alienación parental la respuesta a todas esas preguntas suele ser “no”. Y esa es la clave.

Como Juez de Familia no entro a debatir si es o no una enfermedad. Eso sería como discutir si son galgos o podencos (de ahí el cuento con el que comienza esta entrada). Es absurdo que yo quiera saber si es una enfermedad o no, cuando el hecho objetivo de un rechazo sin razón está ahí, y si no actúo con rapidez un niño puede acabar destrozado, criado en un odio sin fundamento, odio que sin duda exportará a otras facetas de su vida.

No puedo perder el tiempo discutiendo si son galgos o podencos, sino que mi deber como Juez es arreglar una situación de hecho, real, muy dañina para toda la familia. Porque esa situación, no lo duden, existe. Y lamentablemente existe con mucha frecuencia.

Y una prueba de la manipulación en este tema es que habrá quien me tache de machista por esto que afirmo en esta entrada, cuando sin embargo en esta entrada no aparece ni la palabra "hombre" ni la palabra "mujer", ni "padre" ni "madre", etc. Pueden comprobarlo leyéndola otra vez.







Fuente:
http://www.sospapa.es/ver_noticia.php?id=393
https://chefyc.wordpress.com/2016/11/17/como-juez-de-familia-puedo-afirmar-tajantemente-que-el-sindrome-de-alienacion-parental-existe/