Reunión de los lunes

Nos reunimos todos los lunes a las 20,30 horas en la C/Vinaroz nº31, entrada por C/Pradillo, MADRID ¡TE ESPERAMOS!

miércoles, 1 de mayo de 2013

JUSTICIA PARA MI MADRE -CASO NECORA

Miércoles, 1 de Mayo, 2013
Después de más de 20 años esperando justicia Ricardo Portabales Jr. lanza el libro de todo lo que han vivido la familia y próximamente en pocas semanas, saldrá a la luz con todo detalle este es el grito de un hijo que solo pretende que se haga justicia.
He conocido con todo detalle cuanto sucedió, les prometieron protección y no cumplieron su palabra, para ellos no había presupuesto,en los últimos años he sido informada con todo detalle tanto por el padre Ricardo Portabales Rodríguez, como por su hijo, que a continuación, podéis ver algunos detalles que nos proporciona directamente.En la actualidad todavía la familia paga las consecuencias y la falta de libertad
de no poder actuar como cualquier ciudadano con el temor de pagar las represalias, por las actuaciones de su padre al colaborar con la justicia.
PROXIMAMENTE, saldrá el libro editado por Ricardo Portabales Jr, solicita la reserva en su página , o podeis si es vuestro contactar tambien con el mismo nombre en Google+1
Angelina Gómez Rueda
...
JUSTICIA PARA MI MADRE

Todos comieron de la dichosa Nécora. Y mi madre a la calle. Ni un abrazo ni una medalla ni un misero reconocimiento por parte del gobierno una vergüenza. Justicia!!
Madrugada del martes, 12 de junio de 1990. El juez Baltasar Garzón y dos fiscales de la Audiencia Nacional dirigen desde Vilagarcía la Operación Nécora, primera contra una de las redes más sonadas que operaban en el tráfico de cocaína y hachís en Galicia. Un año antes, desde la cárcel de Pontevedra, un vendedor de droga de poca monta, Ricardo Portabales, puso nombres y apellidos a los traficantes que fraguaban en la ría de Arousa el gran negocio de las drogas. Este personaje se convertiría en el primer arrepentido en la historia del narcotráfico en España.
Por primera vez, los detenidos fueron levantados literalmente de sus camas en un despliegue policial insólito, que desplazó a la comarca a más de 300 policías coordinados por la entonces Unidad Central de Estupefacientes. Aunque el juez había firmado cerca de 60 órdenes de detención, no estaban todos en sus casas cuando los agentes entraron. En medio de un desconcierto general, llegaban a la comisaría de Vilagarcía los coches policiales con los detenidos entre los abucheos de la gente. Allí les esperaba el juez para tomarles declaración y firmar su detención. Ninguno de los 51 detenidos quedó en libertad. En la calle, nadie sabía en realidad lo que estaba pasando ni quiénes eran los esposados.
A media mañana, un helicóptero de la policía aterrizaba en el pazo de Baión. Sus dueños, Laureano Oubiña y su esposa, Esther Lago, ya estaban en los calabozos cuando 12 agentes entraban en la inmensa propiedad acompañados por Portabales, que fue haciendo su particular relato de los lugares del pazo, como por ejemplo, el palomar, donde, según él, la pareja de traficantes organizaba los envíos de hachís a Galicia.
También en Madrid se producen detenciones en cadena, como la de los conocidos empresarios Celso Barreiros y Carlos Goyanes. Pero ambos quedarían fuera del fallo judicial aunque no ilesos de la presión mediática, pese a las denuncias de "mentiroso compulsivo" que hicieron contra Portabales.
La Operación Nécora fue la gran advertencia de lo que estaba por venir, porque ni todos sufrieron condena ni las penas resultaron ejemplares. Sin un solo gramo de droga incautado, Garzón sólo pudo sentar en el banquillo a 48 de los imputados, de los que 15 quedaron en libertad. Sin embargo, apenas cinco años después del macrojuicio, cayeron poco a poco el 90% de los detenidos, tanto los que salieron absueltos como los condenados, además de muchos otros que no habían sido tocados en esta operación. Los casos más llamativos fueron los de Manuel Charlín, Laureano Oubiña, Alfredo Cordero, Francisco, Javier Martínez San Millán o Manuel Abal Feijóo. A excepción de este último, que falleció antes de volver a la cárcel, el resto se encuentran todavía en prisión. Sólo Charlín está a punto de abandonar su celda.
Otro caso paradigmático fue el de José Ramón Prado Bugallo, Sito Miñanco. Aunque estaba en la lista de detenidos de la Nécora, escapó a Panamá y fue capturado en Madrid, siete meses después, con sus colaboradores. Hoy cumple condena como reincidente y hasta 2018 no está previsto que salga de la cárcel.
En 1990 las estadísticas de detenciones por narcotráfico se dispararon, superando la cifra de 18.000 personas implicadas, y un año después se incautaba la entonces impensable cantidad de cuatro toneladas de cocaína. El 23 de febrero de 1991, la policía apresaba El Bongo, un barco pirata con 2.000 kilos de coca, un cargamento inédito en aquellos tiempos y primera gran evidencia de que los cárteles colombianos estaban desembarcando en Galicia con todo su poder.
Los tripulantes, nueve colombianos y un peruano, extenuados por la desnutrición, habían zarpado un mes antes de Cartagena de Indias y llevaban nueve días fondeados en medio del Atlántico, tras sufrir una avería en uno de sus motores. La policía encontró un plato con cocaína que consumía la tripulación para soportar el hambre.
Tres meses después de este sórdido episodio, el hallazgo de 1.500 kilos de cocaína en la costa de Cedeira fue para las autoridades un jeroglífico indescifrable. Coincidiendo con la bajamar, los fardos fueron apareciendo en la playa ante la sorpresa de los vecinos. Tendrían que pasar casi seis años hasta que el abogado Pablo Vioque resultase implicado en ese desembarco, que le costaría la vida a uno de sus colaboradores, el tesorero de la Cámara de Comercio, donde el letrado ejercía de secretario, asesinado por sicarios colombianos.
Ricardo Portabales Jr.
nota: ¡¡¡Solicita la reserva de tu libro!!!

OPINANDO EN LIBERTAD
ANGELINA GOMEZ RUEDA
CORRUPCIÓN POLÍTICA
http://angoinfo.blogspot.com.es/2013/04/justicia-para-mi-madre-caso-necora.html?spref=fb

No hay comentarios: