Reunión de los lunes

Nos reunimos todos los lunes a las 20,30 horas en la C/Vinaroz nº31, entrada por C/Pradillo, MADRID ¡TE ESPERAMOS!

miércoles, 7 de julio de 2010

SAP Y MALTRATO

Miguel Ángel Torres, acusado de abusos sexuales a su hija, que posterioremente después pudieron demostrarse que eran "lombrices, por lo cual lleva 7 años sin ver a su hija, aún habiendo podido demostrar su inocencia a dia de hoy no la ha visto aún.
RESUMEN DEL ARTÍCULO, EL ARTÍCULO COMPLETO SE PUEDE LEER EN EL LINK (Pág. 69)
Mª Asunción Tejedor Huerta
Sección de Psicología Jurídica del COP de Asturias
Introducción
En este trabajo nos gustaría hablar sobre el alarmante aumento de “hijos y progenitores alienados”. Estos últimos solicitan ayuda para resolver su problema al no encontrar ninguna salida y sentirse doblemente alienados, por el progenitor alienador y por la justicia.
Aunque es bastante conocido por la mayoría, nos gustaría introducir a Richard Gardner, psiquiatra infantil y forense que realizaba peritajes judiciales y fue el primero que en 1985 definió el concepto de “Síndrome de Alienación Parental”. Por su experiencia con los hijos de padres divorciados, él sabía que los niños seguían queriendo mucho a ambos padres a pesar de la separación y del paso de los años, lo que siempre ha sido corroborado por numerosos estudios sobre este tema.
Preocupado por el número cada vez mayor de niños que durante las evaluaciones para la custodia iniciaban un proceso de denigración hacia uno de sus progenitores, pudiendo incluso llegar a expresar odio, Gardner comenzó a estudiar estos síntomas en los niños y utilizó el término de “Síndrome de Alienación Parental”, para referirse a los síntomas que veía en los niños después de la separación o divorcio, consistentes en la denigración y el rechazo de un progenitor antes amado.
En un principio Gardner consideraba que el SAP nacía por la combinación de la influencia parental y las aportaciones activas del propio niño en la campaña de denigración, pero en sus sucesivas revisiones introduce aspectos que considera necesarios para poder decir que estamos hablando de SAP, entre otros que se de en un contexto de lucha por la guarda y custodia de los hijos, que haya una campaña de difamación contra uno de sus progenitores de forma injustificada y que no haya razones probadas de negligencia o maltrato real hacia el menor.
Gardner consideraba que esta campaña se inicia con un “lavado de cerebro” de los niños por parte de un progenitor y los hijos acaban haciendo suyas las manifestaciones que les han inculcado. Entiende Gardner que en el SAP hay tres circunstancias ineludibles para su ocurren:
– Tiene que haber aportaciones del niño al rechazo, no únicamente mensajes de lavado
de cerebro del adulto.
Debe descartarse la existencia de un abuso real, que lógicamente haría incompatible
la determinación de un SAP
Además el SAP constituye en sí mismo una forma de abuso emocional infantil que
debe tener en cuenta el tribunal.
Otro aspecto que empezó a aparecer en los casos conflictivos de divorcio eran las denuncias de abuso sexual por parte de un progenitor, con el consiguiente impacto social y legal y que se fue incrementando con los años. Es crucial reconocer esto, porque el SAP frecuentemente aparece asociado con falsas acusaciones de abuso sexual u otras formas de abuso psíquico o emocional por parte del otro progenitor.

Efectos
Sabemos que mediante el SAP el hijo llega a odiar y rechazar a un progenitor que le quiere y al cual necesita. Ese lazo que había entre el hijo y el progenitor alienado es destruido y más tarde será muy difícil reconstruirlo, sobre todo si ha pasado mucho tiempo. El progenitor odiado llega a ser un forastero para los hijos y el modelo principal de los hijos va a ser el progenitor patológico, mal adaptado y probablemente con una disfunción. El niño es privado de todos los beneficios de relacionarse con ambos padres y hay multitud de estudios sobre los efectos negativos de la privación de un progenitor en los primeros años de la vida de un niño.
Un niño no puede crecer y ser una persona sana, en todos los sentidos, si a lo largo de su infancia se le ha enseñado que un progenitor, al que antes quería y que le dedicaba tiempo, ahora es alguien odioso y vicioso. Esto afectará a su relación con otras personas del mismo género y afectará a sus futuras relaciones con otras personas adultas. La alienación es una forma de abuso contra los hijos porque puede producir un daño psicológico permanente en el vínculo con el progenitor alienado, que a veces puede ser peor que el abuso físico real que tiene una mejor recuperación.
Los efectos del SAP sobre los niños y sobre el progenitor alienado son una forma de maltrato o abuso psicológico y emocional. Son muchos los autores que coinciden con este pensamiento. Los niños no pueden ayudarse a sí mismos, de ahí la importancia de una intervención adecuada para solventar este problema. Si la intervención no se produce, el niño queda abandonado y puede crecer con pensamientos disfuncionales, no tener nunca una relación positiva con el progenitor alejado y sus propios procesos de pensamiento son interrumpidos y sustituidos por otros patológicos que no les son propios. Hay acuerdo en que los niños que sufren el SAP pueden llegar a desarrollar trastornos psiquiátricos serios. Gardner hizo también mención de estos efectos en los niños víctimas del SAP como una forma grave de maltrato o abuso infantil de tipo emocional. Las consecuencias para los hijos son devastadoras y pueden manifestarse a corto, medio o largo plazo.
El SAP puede provocar en los hijos víctimas una depresión crónica, problemas para relacionarse en un ambiente psicosocial normal, trastornos de identidad y de imagen, desesperación, sentimientos de culpabilidad (sobre todo cuando el hijo se da cuenta, una vez adulto, que ha sido cómplice, a pesar suyo, de una gran injusticia contra el progenitor alienado), sentimientos de aislamiento, comportamientos de hostilidad, falta de organización, personalidad esquizofrénica y a veces el suicidio.
“Lavado de cerebro, programación, manipulación, cualquier término con el cual queramos llamar a este proceso, no podemos negar que es destructivo para el niño y para el progenitor alienado. Ninguno de ellos será capaz de llevar una vida normal y saludable a menos que el maltrato sea interrumpido” (Darnall, 1998).
Existe una creciente preocupación por la gravedad de las consecuencias sobre los niños de esta forma de abuso siendo necesaria una sensibilización hacia los derechos de los menores, considerando el SAP como una práctica perniciosa que hace que tengamos que ser muy cautos a la hora de aconsejar la guarda y custodia e incluso la patria potestad a un progenitor alienador.
El daño que se está permitiendo es enorme, no sólo a estos progenitores alejados, sino A LOS PROPIOS HIJOS. Son muchas las familias que están pagando las consecuencias del SAP.
Considerando estos efectos tan alarmantes no es de extrañar que se pida continuamente que los tribunales intervengan para que este proceso sea castigado y parado.
Darnall (1997) nos da una guía para prevenir los efectos tan devastadores de la Alienación Parental.
Hay muchos progenitores que han sido separados de sus hijos sin causas lógicas. El grado de separación o alejamiento varia enormemente, algunos progenitores no han visto a sus hijos durante años, otros los ven unas cuantas veces al año o una vez al mes, pero bajo controladas y degradantes circunstancias. Creo que es justo decir que no son abusadores de menores, ni pervertidos sexuales, drogadictos o alcohólicos, aunque muchos de ellos han sido acusados falsamente de ello. Son simplemente padres y madres que tuvieron hijos con una persona que ahora desearían que estuvieran bajo tierra y que sin ninguna razón lógica corta el acceso a los hijos.
El daño que se está permitiendo es enorme, no sólo a estos progenitores alejados, sino A LOS PROPIOS HIJOS.

Estrategias de intervención
Si las sentencias no vienen acompañadas de unas medidas fuertes, incluso con sanciones económicas, para conseguir un cambio efectivo y permanente, el progenitor alienante puede tener éxito en sabotear cualquier tipo de recuperación de la relación del hijo con el progenitor alienado, provocando un empeoramiento del desorden.
En la determinación del mejor interés para el menor, un juzgado debe considerar todos los aspectos relevantes del proceso y los intentos de destruir la relación del niño con un progenitor por parte del otro con el que conviven, son relevantes para la determinación del mejor interés para el menor.

Conclusiones
Es importante entender que el bienestar del niño es el fin que perseguimos. En sus manifestaciones más graves, el SAP es un fenómeno destructivo para los niños y las familias, pudiendo ser irreversible en sus efectos.
Sin la intervención de los tribunales el progenitor alienado no tiene ninguna oportunidad de solucionar este problema. Debido a la naturaleza del SAP, los tribunales se han utilizado como clave para instaurar la alienación, de ahí la importancia de su reconocimiento.
Una puntualización que consideramos importante es, aunque el evaluador va a iniciar su intervención en el ámbito civil en los procesos de separación o divorcio, debido a las peculiaridades de este trastorno y a los efectos tan devastadores que produce, nuestra recomendación sería proponer un traslado inmediato al ámbito penal para parar este maltrato sobre los menores.
http://gip.uniovi.es/T6EJD.pdf

No hay comentarios: